¿Por qué preocupa el futuro de los hijos de Michael Jackson?


  • Prince, el mayor, acaba de cumplir 18 años y tiene a su familia angustiada por su forma de vida y sus compañías. Paris sigue en un internado desde su intento de suicidio, pero quiere dejar el encierro y se actriz. Blanket solo es un niño, pero de gustos muy caros. ¿Qué será de ellos cuando se hagan con la fortuna de su padre, Michael Jackson?
¿Cómo celebraría su mayoría de edad un chico acostumbrado a vivir en una burbuja, con la fama impresa en el apellido, gusto por el mundo del espectáculo, amistades peligrosas y una fortuna de la que empezar a disfrutar? La familia Jackson se teme lo peor. Y la fecha no presagia nada bueno: viernes 13. El 18 cumpleaños de Prince, el hijo mayor del Rey del Pop, es el comienzo de una nueva vida para él y muchos creen que el inicio de un filón para los medios.
 
Por ahora reside con la abuela Katherine y su hermano Blanket en Calabasas, un elitista suburbio de Los Ángeles. La misma casa a la que se mudaron hace cinco años tras la muerte de Michael, al quedarse los acreedores con la mansión Neverland. Hasta junio Prince seguirá en la Buckley School, un entorno protegido para estudiantes con recursos (27.000 euros la matrícula). Después…
 
En un vídeo que grabó con su padre, aseguraba que de mayor quería ser arquitecto o director de cine. Hace poco ha reconocido que sigue empeñado en hacer de la cámara su profesión, quizá como realizador, o productor o actor; tal vez en la televisión -ya ha participado en el programa de Oprah Winfrey, en 'The X Factor' y en un episodio de la serie '90210'-. En todo caso, en cualquier escenario donde los focos le iluminen. Otro Jackson en el showbusiness.
Sin sorpresas
 
Ha nacido para ser 'celebrity'. Aunque no lo deseara. Pero su abuela y sus tíos confían todavía en que sea un famoso aplicado, que siga sus estudios y se comporte con discreción, cualidad de la que, sin embargo, no parece sobrado.
 
Desde hace algún tiempo Prince es asiduo de fiestas y galas, y se deja ver con coches de lujo que renueva tan rápido como sus conquistas -la princesa kuwaití Remi Alfalah, Nikita Bess y Niki Berger-, a las que seduce con regalos caros, según ha publicado el New York Post. Pero lo que más preocupa en su entorno son las compañías. 
 
 
Justin Bieber, vecino de Calabasas, se ha convertido en su mentor. Justin ya tiene completo el historial: arrestos por conducción temeraria, peleas públicas, borracheras… Ha sido él quien ha introducido al hijo de Jackson en el círculo del campeón de boxeo Floyd Mayweather Jr., íntimo suyo además de convicto por violencia de género, adicto a las juergas y al sexo, y excelente maestro para aprender cómo despilfarrar millones.
 
Prince no dispondrá por ahora de tanto efectivo como su nuevo amigo ya que irá accediendo poco a poco a lo que le corresponde de la herencia de su padre. Hasta su mayoría de edad ha recibido junto a sus dos hermanos, Paris (16 años) y Blanket (de casi 13), ocho millones de dólares (unos siete millones de euros) como asignación anual.
 
Los albaceas del testamento de Jackson le facilitarán más ingresos, pero ellos seguirán teniendo el control de la totalidad de los bienes, valorados en torno a los mil millones de dólares. Cuando los hijos cumplan 33 años, obtendrán su parte de la mitad de la fortuna, que para entonces será de varios cientos de millones más. Y a los 40, la otra mitad.
 
Michael lo dejó todo atado, con la misma obsesión sobreprotectora con que crió a sus tres hijos mientras vivió. Neverland era el fortín donde les preservó de los 'paparazzi' e incluso del personaje que él representaba. "Hasta que tuve seis años no supe que se llamaba Michael Jackson. Para mí siempre era ‘papi’ y eso fue suficiente", reconocía Prince en el documental Remembering Michael. Los hermanos no iban al colegio; las clases las recibían en casa.
 
Y sus salidas eran supervisadas por una legión de asistentes y guardaespaldas. El final de su aislamiento se simbolizó con la presencia de los tres en el funeral de la estrella. La abuela Katherine obtuvo su custodia y se mudaron a Calabasas, donde empezaran a entender en qué consistía llevar una vida relativamente normal. Aunque tal vez no fuera la mejor idea dar a una mujer de más de 80 años la responsabilidad de cuidar de ellos.
 
En 2012, Janet Jackson y dos de sus hermanos acudieron a la casa al enterarse de que hacía diez días que Katherine se había marchado de viaje con su Iglesia, dejando a los niños al cuidado del personal de servicio. El asunto acabó ante un juez de vigilancia, quien decidió que la abuela compartiera la custodia con T. J. Jackson, primo de los pequeños.
 
El cordón de seguridad a su alrededor se fue relajando a medida que Prince y sobre todo Paris se convertían en adolescentes decididos a llevar su propia vida. Comenzaron las entrevistas en los medios; las vacaciones en Las Vegas o el Caribe aireadas en las redes sociales; los primeros amores del mayor ocupando portadas…
 
Hasta que se produjo el intento de suicidio de Paris, en junio de 2013. Llegó al hospital con un puñado de pastillas en el estómago y cortes en las muñecas. No hubo explicaciones, solo especulaciones que hablaban de una depresión causada por el acoso de la fama y la falta de madurez emocional. Decidieron que cambiara Los Ángeles por un internado en Utah, en plena naturaleza, donde ofrecen a los adolescentes con problemas una terapia relacionada con el cuidado de caballos.
 
Ahora está completando allí su segundo año, alejada de un entorno que sigue generando rumores, como el de un supuesto embarazo nunca confirmado. Debbie Rowe, la madre de Prince y Paris, publicaba esta Navidad en su Facebook una foto de los dos hermanos abrazados y sonrientes, la manera de comunicar que las aguas vuelven a su cauce.
 
Aunque Debbie no está tranquila. En el acuerdo que firmó cuando se divorció de Jackson (1999), le cedía todos los derechos sobre la custodia de los dos hijos a cambio de ocho millones de dólares y una casa en Beverly Hills. Al morir Michael, buscó un acercamiento con ellos y logró un acuerdo con la abuela para disfrutar de visitas supervisadas.
 
Más unidas que nunca
 
Desde el intento de suicidio de Paris esa relación es más estrecha, hasta el punto de que Debbie ha llegado a valorar solicitar su custodia ante un tribunal. Si no lo ha hecho, según Radar Online, es para evitar una disputa que pudiera poner en riesgo la definitiva recuperación de su hija. Paris, a su pesar, va a seguir en su retiro escolar de Utah hasta que acabe el instituto y solo entonces podrá cumplir su deseo de estudiar interpretación para ser actriz.
 
Como Prince, necesita los focos para demostrar unas cualidades que, en todo caso, poco tendrán que ver con el talento musical de su padre. Ese legado apunta al pequeño Blanket. "Dijeron que nunca habría otro Michael Jackson y yo digo que ya tenemos uno -aseguraba Joe Jackson, el viejo patriarca-. Ese niño es el vivo retrato de Michael cuando era pequeño. Un adivino nos ha dicho que Blanket será la mayor estrella del mundo". A pesar de los pronósticos, el benjamín hasta ahora parece más interesado en otras aficiones, como el kárate y los animales.
 
Dicen que es un estudiante aplicado, tranquilo y risueño que siente pasión por su hermano mayor, su mejor amigo y compañero de juegos. Claro que ahora que Prince se ha hecho mayor, tal vez no tenga tiempo para él. Demasiadas cosas de las que ocuparse: chicas, nuevos amigos y una fortuna que gastar. Si ‘papi’ levantara la cabeza… 
 fuente;http://www.mujerhoy.com/

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